sábado, 4 de agosto de 2012

Epina clavada.

Esa era la sensación que me invadía últimamente y la que propicio la anterior entrada. Ver fotos y mas fotos de Barrika en toda su plenitud y no poder añadir ninguna a mi galería era como una tortura, una espinita que se me clavaba cada vez más y más.
Tenia claro que mi próxima salida debía ser a esta playa, pero la cuestión era ¿cuando?. Finalmente esa duda se disipo el pasado Domingo día 29 de Julio.
Sabia que los verdines de las rocas estaban desapareciendo con la llegada del verano y estas quedarían enterradas bajo toneladas de arena en poco tiempo.
Con el tiempo y la marea controlados el dia enterior me puse a desempolvar el equipo y dejarlo liso para realizar la sesion el amanecer del Domingo.
La casualidad (mejor dicho, el Facebook) quiso que coincidiera en la playa con varios miembros de CanoNikos (Jesus Bravo, Isak Atxa, Imanol Mujika y Iñaki Bolumburu).

Llegue bastante justo de tiempo (algo raro en mi), y tras unos breves apretones de manos y presentacion nos pusimos cada uno a lo nuestro.
Tenia claro el planteamiento de lo iba buscando,  nada mas llegar coloqué el ND de 6 pasos junto con el inverso Singh-Ray de 3 pasos.




Calcule la exposición y colocando el WB en 7500º K le di el tono rosado pastel que buscaba, para esta tarea también ayuda el inverso junto con el ND dando color al cielo, ya que era un amanecer nublado y los tonos eran bastante mas frios.
Primero me centre en sacar alguna foto de las piedras tan características de esta playa, cuya forma recuerda a las colas de un dragón.



                                         
Tras alguna foto cambie el chip y fui buscando pequeñas rocas aisladas ya que en esta época al estar cubiertas de su manto verde ofrecen unos primeros planos geniales.




La marea iba subiendo pero el oleaje no era muy fuerte y clavando bien el trípode en la arena te dejaba trabajar comodamente y sin problemas.
Yo en esos momentos estaba absorto tomando fotos. En mi cabeza estaba solo en la playa, con la única compañía de mi cámara (a pesar de ser el día que mas gente he visto en Barrika)






Antes de acabar la sesión realice estas 2 tomas mas generales de la playa. En la primera me llamo la atención ese grupo de piedras atrapadas en una charca formada por la marea. Daba la impresión que estaban formando un circulo y dialogando entre ellas (quizás murmurando sobre el pesado con ese raro artilugio de tres patas que no paraba de moverse a su alrededor jejeje)
De la segunda me quedo con la calma y serenidad que transmite. La roca de la esquina izquierda nos invita a adentrarnos con la vista en sus tranquilas aguas y recorrer un laberinto de figuras pétreas hasta dar con los acantilados del fondo. Sin duda que los tonos cálidos ayudan en mi opinión a realzar esa sensación de cama y silencio.

Pero lo mejor vino después de la sesión, y no fue otra cosa que la charla que tuvimos todos en una terraza de Plentzia mientras tomábamos un café caliente para recuperar fuerzas. Pero eso ya es otra historia.