lunes, 2 de abril de 2012

Noche entre gigantes

Este fin de semana aprovechando que tenía mas tiempo libre de lo habitual he aprovechado para acercarme hasta costa quebrada a realizar alguna nocturna. Aprovechando el estado de la luna y rezando para que la bruma no lo cubriera todo cogí los trastos y me plante frente a los urros.


La verdad es que ver estos inmensos farallones desafiando a la gravedad frente a tus ojos es una autentica delicia. De enorme tamaño y formas inverosímiles, hacen las delicias de cualquier amante de los espacios naturales y como no de los fotógrafos de paisajes.









Busque una zona alta del acantilado mientras observaba como la luz del atardecer vestía de colores cálidos la bruma existente, bañando estas formaciones en un espectáculo de luz y color que quise potenciar en estas tomas subiendo el balance de blancos a 10000ºK y este fue el resultado.

Realizadas algunas tomas me senté a observar el resto del espectáculo mientras daba buena cuenta del bocata y esperaba que terminara de anochecer.






Con la noche metida encima y viendo que la bruma insistía en hacerme compañía quise calcar el encuadre anterior. 425 segundos y un iso de 400 a F4 bastaron para lograr esta toma en la que solo se divisan unas pocas estrellas en la parte superior izquierda debido a la persistente bruma y a la contaminación lumínica proveniente de Liencres en la parte derecha.






Desde la misma localización quise llevarme algo en vertical para casa y probé con este encuadre, lastima que luego en casa al enderezar el horizonte la roca de la derecha se me quede demasiado justa, cosas del directo como dicen en la tele. De nuevo pueden apreciarse las estrellas tímidamente entre la bruma.






Decidí cambiar de ubicación y buscar otro encuadre mil veces visto pero que me encanta y quería incluirlo en mi galería.
Los datos de la toma son parecidos a las anteriores, 482 segundos a iso 400 y F4 bastan para captar la belleza del lugar bajo la luz de la luna.
Es increíble como con la mar calmada y estas exposiciones tan largas pueden observarse las piedras que se encuentran sumergidas gracias a la luz reflejada de la luna.
Después de esta toma me quise acercar hasta "la puerta" para inmortalizarla bajo las estrellas pero la bruma se hizo bastante espesa y me fue imposible hacer nada. La noche me invitaba a abandonar el lugar, como queriendo decirme que ya era bastante por hoy y así lo hice.
Aun así se me ha quedado la espinita clavada de poder fotografiar este lugar en una noche despejada bajo un manto de estrellas.
De todas maneras, siempre es una gozada para los sentidos disfrutar de sitios como este bajo el influjo de Selene.